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todo es conciencia

TODO ES CONCIENCIA


 

Todo es Conciencia. La conciencia lo es todo. El Universo es conciencia, y la materia es conciencia.

Lo que mueve a la materia es conciencia, y lo que enferma a la materia es conciencia.

No estamos separados de todo lo que nos rodea. Hay una inteligencia invisible para nosotros, pero existente, viva y vibrante, que traspasa todo y a todos.

Esta conciencia universal explica porque sientes a alguien que no está a tu lado. Explica lo sueños premonitorios, explica el Karma y el Dharma y también explica los pensamientos, y las angustias, las sensaciones y las emociones, las colectivas y las individuales.

Cuando respiro de manera consciente, estoy inhalando paquetes de información, sabiduría y conocimiento, partículas de todo tipo, con informaciones negativas y positivas, que contienen emociones también positivas o negativas.

Cuando hago sanaciones energéticas, siempre invoco a mi ser más elevado, al superior, a la conciencia superior, la que no tiene apegos ni egos y que no está limitada a un nombre. Esta conciencia superior se conecta con la del paciente y he podido observar una suerte de masa lumínica ascendiendo por sobre el cuerpo de mi paciente y guiando mis manos y energía hacia aquello que requiere reparación.

He observado cómo mi corazón se eleva y siento un profundo y sincero amor puro por quien está en mi camilla, y cómo al estar entregada a esta emoción, el paciente experimenta una especie de descarga eléctrica que es generalmente lo que me indica que la sesión de sanación ha terminado, se ha descargado lo que estaba en exceso o en inarmonía.

Son tantas las experiencias que me hacen comprender la conciencia universal a ratos, por instantes, de manera abstracta, jamás intelectual o racional. Uno se entrega a una sensación y energía pura como el amor incondicional, y sólo aquello de la mano de la respiración, te pueden elevar por instantes a percibir TODO, y comprender muy profundamente, lo divino que es ser parte.

Lo primero que me sucedió fue la eliminación del ego más primario, el que me ayuda a separarme más y más de todos quienes me rodean, limitándome a un nombre, a un grupo social, racial, político, deportivo, de pensamiento o religioso. Lo primero que noté es que no podía sentirme de una u otra religión o dogma, ya no había intereses partidarios o de fronteras, dejé de comprender porque peleamos los unos contra los otros.

No tiene sentido, nada de lo que hacemos ni de cómo vivimos tiene sentido alguno. En una permanente carrera por estar más separados. Lo que tiene sentido es amar, agradecer, respirar y estar presente. El estar presente en todo momento, te ayuda a percibir la dimensión del tiempo, que siempre ha estado aquí, al igual que todas las otras dimensiones. Lo que nos ha demorado la habilidad de percibirlas es nuestro estado de conciencia individual y limitado.

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